Qué es la sinusitis

La sinusitis es la inflamación de la membrana mucosa que recubre los senos paranasales originada por una infección que puede ser provocada por hongos, virus, bacterias o alergia.

Los senos paranasales son cavidades anexas a la cavidad nasal por donde circula el aire y comunicadas con las fosas nasales a través de unos orificios de drenaje. Están localizadas por detrás de la frente, los huesos de la nariz, las mejillas y los ojos, conocidas como senos frontales, etmoidales, maxilares y esfenoidales.

Las funciones de los senos paranasales son aliviar el peso de los huesos a los que pertenecen reduciendo el peso de la cabeza, colaborar con la humidificación y calentamiento del aire aspirado, actuar como cajas de resonancia para la voz y expulsar o desechar cuerpos extraños que penetran en la inhalación.

Cuando se produce una alteración en el drenaje de las cavidades paranasales se acumula la mucosidad pudiéndose generar entonces la infección que ocasiona sinusitis.

La sinusitis puede presentar una variedad de síntomas generando malestar que disminuyen la calidad de vida de la persona afectada siendo necesario realizar un tratamiento.

Tipos de sinusitis

La sinusitis de clasifica en aguda, subaguda y crónica dependiendo del periodo de tiempo que duran sus síntomas.

  • Sinusitis aguda: los síntomas se mantienen hasta un máximo de 4 semanas.
  • Sinusitis subaguda: la duración de los síntomas va de 4 a 12 semanas.
  • Sinusitis crónica: cuando estos se prolongan por 12 más semanas.

Dependiendo de los senos afectados se tratará de sinusitis frontal, sinusitis maxilar, sinusitis etmoidal o sinusitis esfenoidal.

Factores de riesgo de la sinusitis

Existen factores que favorecen la aparición de la sinusitis:

  • Variaciones anatómicas, como el tabique desviado, obstrucciones o estrechamientos.
  • Cambios de altitud (volar o bucear).
  • Pólipos nasales.
  • Asma.
  • Sensibilidad a la aspirina.
  • Una infección dental.
  • Un trastorno del sistema inmunitario, como el VIH/sida, o debido a tratamientos como la quimioterapia.
  • Fibrosis quística, vasculitis.
  • Fiebre del heno u otra afección alérgica.
  • Exposición regular a contaminantes, irritantes o humo.
  • Tabaquismo.

Prevención de la sinusitis

Aunque no existe evidencia científica de que la sinusitis sea prevenible, si hay unos sencillos estilos de vida que ayudan a reducir el riesgo de padecerla, y si se sufre, que sea leve.

  • Lavarse frecuentemente las manos.
  • Beber abundante líquido.
  • Llevar una dieta saludable con frutas y verduras variadas, que son fuente de vitaminas y antioxidantes.
  • Evitar los alérgenos.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Usar descongestivos nasales de solución salina.
  • Usar un humidificador para purificar el aire de casa y humidificar las vías sinusales.
  • Evitar todo tipo de humos y aire contaminado.
  • No fumar.